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El trámite, en el Registro Civil, para inscribir el nacimiento de un hijo


La inscripción de nacimiento es el asiento registral, extendido por el encargado del Registro Civil, que hace fe del hecho del nacimiento, de la fecha, hora y lugar en que tuvieron lugar, del sexo y, en su caso, de la filiación del inscrito. El nacimiento produce efectos civiles desde que tiene lugar, pero para el pleno reconocimiento de los mismos es necesaria su inscripción en el Registro Civil.
 
Por tanto, se entiende por inscripción del nacimiento, el acto por el que las personas obligadas dan cuenta del mismo a las autoridades responsables de los correspondientes Registros Civiles.
 
Se entiende por nacimiento el momento en el que una persona tiene vida propia, independiente fuera del seno materno.
 
La obligación de declarar el nacimiento afecta a los consanguíneos hasta el cuarto grado y a los afines hasta el segundo, esto es, al padre o a la madre, o a los abuelos, a los tíos o primos del nacido, así como a los cuñados y cuñadas del nacido.
 
Requisitos para realizar una inscripción: En la inscripción se expresará el nombre que se da al nacido.
 
Prohibiciones: Hay que tener en cuenta que no se puede designar más de un nombre compuesto ni más de dos simples. Se establecen una serie de prohibiciones relativas al nombre quedando prohibidos los nombres siguientes: los que objetivamente perjudiquen a la persona., los diminutivos o variantes familiares y coloquiales que no hayan alcanzado sustantividad, aquellos que pudieran confundir en la identificación de la persona, los que induzcan a error en cuanto al sexo.
 
Supuestos especiales: En el caso de que se opte por la inscripción del nacimiento en la localidad de domicilio común de los padres, distinto al del lugar en que se produjo el nacimiento, se exige que la solicitud se formule por la comparecencia de los progenitores de común acuerdo, y dentro del plazo para practicar la inscripción desde el nacimiento o alumbramiento (momento en el que una persona tiene vida propia independiente, fuera del seno materno).
 
Es necesario que comparezcan ambos, aportando la siguiente documentación:
·                    Certificado de empadronamiento de ambos padres.
·                    Certificado de la Clínica u Hospital de que no se ha promovido ninguna otra inscripción del recién nacido.
·                    Se debe acreditar el domicilio común de los padres en el lugar en que se pretende inscribir. La acreditación se hará por DNI o, en su defecto, por certificado de empadronamiento.
 
Los solicitantes deben manifestar bajo su responsabilidad que no han promovido la inscripción en el Registro Civil correspondiente al lugar de nacimiento, acompañando además una certificación acreditativa de que tampoco lo ha hecho la dirección del centro hospitalario en el que tuvo lugar el nacimiento.
 
Además, será preciso hacer que conste expresamente en la casilla destinada a observaciones, que se considera a todos los efectos legales que el lugar de nacimiento del inscrito es el municipio en el que ha sido practicado el asiento. Las certificaciones en el extracto sólo harán mención a este término municipal.
 
Cuando la inscripción de nacimiento se refiera a extranjeros, en lo referente a la imposición del nombre y apellidos, se seguirá lo dispuesto en su ley personal.
 
Contenido de la inscripción de nacimiento: En la inscripción de nacimiento constará especialmente: nombre que se da al nacido, la hora, fecha y lugar de nacimiento. En los partos múltiples, de no conocerse la hora exacta de cada uno, constará la prioridad entre ellos o que no ha podido determinarse., si el nacido es varón o mujer y el nombre impuesto, los padres, cuando legalmente conste la filiación, el número que se asigne en el legajo al parte o comprobación, la hora de inscripción.
 
Plazo de inscripción: El plazo para inscribir el nacimiento va desde las 24 horas desde el momento en que éste se produce a 8 días, transcurridos los cuales y hasta 30 días naturales se deberá acreditar justa causa que constará en la inscripción. Pasado dicho plazo, es necesario tramitar expediente de inscripción de nacimiento fuera de plazo ante el Encargado del Registro Civil correspondiente.
 
Cómo presentarlo: En forma Presencial

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Reseña del libro:La huella arabe en Madrid y su Sureste

ANTECEDENTES

España era un país que desde los tiempos remotos, habia atraído durante siglos a los colonos del Asia Menor(griegos,fenicios,cartagineses,etc,)por su riqueza mineral(plata,estaño,cobre,hierro etc.,.).
Posteriormente fue objeto de la invasión por otros pueblos (cartagineses y romanos) pero que tras la victoria militar, Roma la incorpora a su Imperio como provincia romana, por un periodo de seis siglos hasta la invasión de los pueblos bárbaros.
Una vez consolidado el reino visigodo, tuvo una etapa de esplendor, manteniendo la cultura hispano-romana, estableciendo su capital política y cultural en Toledo.
La sociedad visigoda cayo después de dos siglos y medio en un estado de corrupción, con una división religiosa en dos corrientes, la arriana o unitaria y la católica o trinitaria, que hizo posible la presencia árabe en nuestro suelo para ayudar a la unitaria, afín al Islam, por la unicidad de Dios.
Al–Andalus, termino árabe para designar a Hispania, puede definirse como una tierra de ocupación musulmana de la Península Ibérica que comprendía toda la península en el siglo VIII hasta que fueron modificándose las fronteras y tanto los hispanos musulmanes y los castellano- aragoneses avanzaban conquistando territorio hasta finales del siglo XV.
En ese territorio se forjó una civilización que irradió con luz propia tanto para Occidente como para Oriente siendo una zona de tierra de encuentros, de cruces culturales y mestizajes olvidada por Europa y en el recuerdo del universo musulmán.
La vida del pueblo del Al-Andalus se transformo tras la influencia del Islam modificándose las costumbres, las estructuras sociales y la organización.
En Al-Andalus se forjó una sociedad urbana avanzada y culta y muy estructurada cuyo núcleo urbano era la medina la cual estaba diseñada en dos zonas: la residencial y la comercial.
En la medina se encontraba ubicado el zoco, lugar de encuentro en las actividades comerciales donde el género masculino realizaba sus transacciones mercantiles donde se encontraban una múltiple variedad de productos como tejidos, especies, perfumes, carnes, frutas, hortalizas y la orfebrería y cerámica estando bajo la vigilancia e inspección del almotacén quien ejercía un estricto control de las operaciones mercantiles, utilizándose la moneda para las transacciones mercantiles la cual se acuñaba en la ceca de Córdoba designándola en forma de dinares, dirhams o feluses que era la forma de pago corriente en la adquisición de mercancías.
El centro espiritual de la medina era la mezquita lugar fue que el frecuentado no sólo para los la oración comunitaria así como para convocar otras reuniones de índole social y realizar la oración individual y las prescripciones de Alcorán.
La propagación y conquista de España por el Islam, fue totalmente incruenta, basada pactos y/o capitulaciones siendo el sistema habitual utilizado por los musulmanes en su expansión hacia Oriente, donde a cambio de una fiscalidad establecida para pagar los contingentes tribales que había llegado la península se les concede el respeto absoluto a la vida, hacienda, a sus creencias religiosas, libertad de culto y a no despojarles nada de lo que posean.
Así ocurrió en Sevilla, Córdoba, Mérida, Lisboa, Toledo, Pamplona etc...
En las crónicas de la época, se cita como más conocido en la región de Murcia en el siglo VIII, a Teodomiro, su jefe, que pacto con Abd al-Aziz una capitulación cuyo texto es así: “en el nombre de Dios, Clemente y Misericordioso. Este es el escrito que Abd al-Aziz ibn Musà dirige a Teodomiro ibn Gandaris, en virtud del cual queda convenido el estado de paz bajo promesa y juramento ante Dios, sus profetas y enviados, de que obtendrá la protección de Dios, “alabado y ensalzado sea” y la protección de su profeta Mahoma<, que a él nadie se le impondrá ni a cualquiera de los suyos se le despojará de nada que posean, con maldad; no se le reducirá a esclavitud, no serán separados de sus mujeres ni de sus hijos; se respetarán sus vidas, no se les dará muerte y no se quemarán sus iglesias, tampoco se les prohibirá el culto de su religión.
El sello imborrable de lo árabe en España, se hace patente en nuestros pueblos o ciudades, muchas antiguas medinas,originalmente alquerías que tras su evolución se transformaron en estas,y sin la presencia árabe no hubiese sido posible la existencia de Madrid, la antigua Mayrit,Mursiya(Murcia)Wad-al-Hayara(Guadalajara)etc.,todas ellas fundadas por los árabes.
La huella de esta forma de vivir, que fue la norma durante casi un milenio, no pudo borrarse tan fácilmente, como pretendieron algunos, siendo latentes en nuestra formas de vivir y en nuestro idioma.
Teniendo en cuenta la diferencia de nivel cultural, entre cristianos y musulmanes, durante la Edad Media, resulta lógico pensar que las palabras que expresaban determinadas técnicas, objetos y otros conceptos, que no existían o desconocían los cristianos, fuesen asimiladas por estos directamente, por no poder ser traducidas.
Esa pervivencia de las palabras árabes, en el castellano, puede darnos, además, una idea precisa de la situación cultural de ambos pueblos. Los musulmanes enseñaron mucho a los cristianos de Al-Andalus.
Como reconoce, el mismo Menéndez Pidal: “nos enseñaron a proteger bien la hueste con atalayas, a enviar delante de ella algaradas, a guiarla con buenos adalides, a vigilar el campamento con un robdas o rondas, a dar rebato en el enemigo descuidado.”
La superioridad cultural de los musulmanes hizo que se impusieran términos jurídicos, que no tenían correspondencia en las estructuras sociales de los cristianos, como alcalde, alguacil, zalmedina, almojarife, albacea, etc...; formas comerciales, como almacén, almoneda, quilate, arroba, quintal, azumbre, almudes, cahices, y fanegas.
La transmisión de técnicas y oficios es patente en alfarero, albéitar, albañil o alarifes que construían alcantarillas.
En la agricultura se utilizan términos como albaricoque, la alcachofa, la acelga, la algarroba, la naranja y el limón, que regaban con agua extraída con norias de los aljibes y albercas, y era conducida a los campos y vergeles a trabes de excelentes acequias de albañilería.
En la garganta de los andaluces contemporáneos resuena, todavía, el eco de la lengua árabe. La misma h aspirada, que sustituye en él habla a la h, como en hondo,o la s como j en sepia>jibia.
Otro encuentro con los árabes ha sido través de los cuentos, especialmente de Las mil y una noches, trofeo maravilloso de la imaginación, modelo esencial de la literatura de todos los tiempos, que leímos de niño, así como La lámpara de Aladino, Los viajes de Simbad y Ali Baba y los cuarenta ladrones.
Los árabes desarrollaron, en la España de los siglos VIII al XV, una cultura mucho más avanzada que la del resto de Europa, en medicina, arquitectura, filosofía y literatura.
Las maravillas de edificios de la época como la Mezquita de Córdoba, la Alhambra, el Generalife, y el Alcázar de Sevilla, son monumentos de la creatividad artística y el gusto por los placeres de la vida que gozaron los árabes en los ocho siglos de vida de Al-Andalus por todo el sur de España, hoy Andalucía.
En este estudio recojo la historia de algunos pueblos o villas que tienen su existencia gracias a la presencia árabe, siendo su núcleo fundacional, en algunos casos una simple alquería ,en otros una almunia, que tras el paso del tiempo fue ampliándose para transformarse en futura Medina, origen de Villas o ciudades.
La deuda olvidada de España al mundo islamico, es una ingratitud que se hizo posible por circunstancias históricas que concurrieron en esta época, por la intransigencia religiosa del catolicismo imperante de este tiempo que utilizo la sinrazón de la tiranía y la imposición para borrar una etapa de esplendor cultural de nuestra tierra, España, antes Al-Andalus, foco de irradiación de cultura hacia el resto del mundo conocido en aquella época.

Fdo:Julio Reyes Rubio "Al-Mayriti"